viernes, mayo 18, 2007

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Escribo mientras miro el Pan de Azucar por la ventana, en un teclado sin acentos ni egnes, en un departamento de una anfitriona exquisita a la que estamos visitando. Cenamos, convesamos, veo el Cristo Redentor por la otra ventana, pero la realidad es que no hay ventana porque el departamento no tiene ninguna, es simplemente sin murallas ni ventanas, una vista envidiable en medio de Botafogo. Rio es hasta el momento una sonrisa y mucho calor.

1 comentarios:

dominga dijo...

hay q hacerle una funa a la feuc¡
y, dónde nos paramos? algún otro plan?
jajaja